13 de Enero 2006

Las Rebajas son para pobres

Igual que caro no tiene por que ser sinonimo de bueno, barato no tiene por que serlo de compra acertada.

A no ser que queramos ir uniformadas de Imperio Zara.

Desfallecidas las credit cards despues de las compras navideñas, el workerio recibe como si de un nuevo y enorme regalo de reyes se tratará el inicio de las rebajas, agolpandose en las puertas de los centros comerciales de extrarradio, impregnando todo de ese olor a grasa y cemento que les diferencia tanto de la upper class por mucho que se laven y por mucho que intenten tapar su olorcillo con colonias de megamarca.

Y es que, amigas, un albañil por mucho Hugo Boss que use siempre olerá a cemento, ladrillo y argamasa.

Por eso mismo una señora debe hacer sus compras invernales a principio de temporada. Una topwoman que se precie querra ser siempre la primera. Y ser la primera tambien significa ser la que antes utilice prendas de temporada. Si, ya se que algunas lo llevan a extremos y las vemos en agosto con jersey y tampoco es eso, pero ya me entienden. Hay que ser la primera en lucir las mejores telas para causar pasmo y envidia y dar un tono y un distingo ante las obrerillas que, con sus escasos recursos, tendran que esperar a principios de enero como muy pronto para poder adquirir sus compras. Evidentemente hablo de las grandes firmas, porque servidora tiene prohibido por el medico pisar el Imperio Zara, que es a la moda como Darth Vader a la fuerza, el Lado Oscuro, las Tinieblas, el Mal Gusto, Lo Peor con mayusculas.

Ahora bien. Si una topwoman es de por si aventurera y estudiosa, debe hacer como si fuera una sociologa valiente y lanzarse a las rebejas. Pero no para adquirir nada a precio de risa sino, antes bien, centrarse en el analisis y rituales en el comportamiento de la worker class, sus gritos, sus costumbres y luego hacer con ello un bonito analisis para endosarselo a alguna marca de esas que una señora no deberia siquiera conocer.

Y es que amigas, el olor del workerio esta penetrante, que de mezclarse una con ellos tiene el peligro que su olor se impregne en las piel y en los ropajes, ocultando esas gotas de n 5, de ese Carolina Herrera que a todas nos encanta y convertirlo en olor a grasa y refrito.

Escrito por Audrey a las 13 de Enero 2006 a las 01:10 PM
Comentarios

No te conozco pero si realmente tienes tanta clase, demuestras perderla al tratar tan mal a la "workclass", ¿no crees?.
Hay que demostrar tener clase, no sólo por fuera sino también por dentro y faltando a los demás sean de la "clase social" que sean pierdes parte de ella.
Si bien decirte que a pesar de todo me gusta bastante tu página, es la primera vez que la leo y de casualidad.

Un saludo

Comentaba Andrea a las 14 de Enero 2006 a las 01:51 PM

hay quien no entiende audrey..

bienvenida de vuelta ;)

Comentaba Rogeman a las 14 de Enero 2006 a las 05:12 PM

¡¡¡Qué maravilla tenerte de vuelta, querida!!! Le hace falta tu sazón a la web...

Comentaba Mariluz a las 14 de Enero 2006 a las 05:56 PM

Querida Andrea, amiga:

No se preocupe usted y no saque tan pronto las garritas de astracan, guardelas, que me araña los muebles. Seguro que pese a pertenecer usted al workerio, luce unos trapos divinos adquiridos a buen precio en las rebajas del mercadillo de su barrio de la periferia en establecimientos luminosos bajo neones que rezan 'Modas Paqui' 'Complementos Eva' y cosas asi. Todas podemos aspirar a más, no solo usted. Invierta en cupones ONCE o busquese un novio rico.

Suerte querida.

Suya, siempre, su Audrey particular

Comentaba Audrey a las 16 de Enero 2006 a las 02:31 AM

Querida Audrey:

No diré nada de tu vuelta al ciberespacio (¿qué tal en el Centro Betty Ford?), pues para eso ya está el resto de admiradores de tu siempre punzante y chispeante prosa. Es lo que tenemos las amigas...

Tienes toda la razón en que las rebajas son un verdadero cáncer en el maravilloso mundo del consumismo. Tú ya conoces mi dificultad para adquirir prendas de mi talla, porque la esbeltez no abunda entre la worker class, y se ve que los diseñadores no piensan en esbeltas y elegantes damas como tú o como yo.

Por no hablar del estrés que causan, perjudicial a más no poder para el cutis que señoras como nosotras gastamos. Y no es cosa de mandar constantemente a Ambrosio a por nuestra dosis extra de Valiums, válgame Dios.

Aunque debo añadir, querida, que lo último que decías me ha sonado a pobre excusa de algún devaneo rebajeril. ¿Es así, Audrey de mis amores? En caso afirmativo, tendrás que consolarte con que todos, incluso yo, hemos caído alguna vez en el más oscuro y profundo de los abismos.

Así que siéntate por unos segundos miembro de tu denostada worker class y asume tu pecado: ¡¡¡SÍ, YO TAMBIÉN HE IDO DE REBAJAS!!!

Atentamente, Kate


Comentaba La Otra Kate a las 16 de Enero 2006 a las 01:06 PM
¿Decías?









¿Recordar informacion personal?